Schottern! (¡A quitar las piedras de las vías!)

23 noviembre, 2010

Resistencia popular masiva en Wendland-Gorleben al paso del Castor, el tren de los residuos nucleares

Pepe D. (Militante de Democracia Comunista Internacional que participó en las acciones)

Intento contar mis impresiones sobre lo ocurrido durante el transporte de residuos nucleares a Gorleben (Wendland) hace un  par de semanas.

Se hace difícil por la consideración de múltiples elementos y por no saber aún como encajarlos/articularlos (ante la singularidad de lo que por allí tiene lugar). Así que lo mejor parecería empezar por los datos más formales:

Estos transportes se vienen realizando desde hace ya 33 años (a intervalos de 2) y la resistencia dura el mismo tiempo. Ni que decir habría que el movimiento de resistencia está anclado en la gente del lugar – las familias campesinas de toda la zona. A ello hay que sumar el movimiento antinuclear, ecologista, pacifista…de toda Alemania.

Ya conforme se va uno acercando a “la zona” se empieza a ver cada vez con más intensidad que se está entrando a un lugar distinto, diferente: carteles, muñecos, pintadas en jardines, campos, tejados, carreteras, anuncian que estamos en territorio de resistencia general al proyecto nuclear. Alegría de ver la resistencia como cosa natural y cotidiana, como normalidad ciudadana…

Lo primero que sorprende y no deja nunca de sorprender (yo estuve ya por allí hace 6 años) es la calidad, la forma política tan sumamente avanzada de la gente del lugar: su capacidad organizativa, su inmenso espíritu solidario, valor, entereza, disponibilidad, positividad… En fin, una serie interminable de valores que uno nunca esperaría encontrar en zonas rurales, en el mismo corazón del capitalismo, y que sólo se podría entender relacionándolo simbólicamente con la aldea gala de Axterix y Obelix; es lo que a mí se me pasa por la cabeza cuando ando perdido por allí: política/ficción.

La gente que viene de fuera reside, durante los aproximadamente 6 o 7 días que duran las movilizaciones, ya sea en las casas de la gente que las ponen a disposición o en campamentos ubicados en los lugares más idóneos para las acciones. Estos campamentos están a su vez distribuidos según los diversos sectores políticos organizados. En mi caso (y es de lo que voy a contar más por ser lo que más he vivido/conocido) estaba con alrededor de 30 compañer@s en torno a un campamento compuesto por grupos autónomos, izquierda radical organizada, jóvenes estudiantes (de instituto y universidad) y gente del lugar. Este campamento había estado preparado desde varios meses atrás por parte de los sectores más organizados de la izquierda radical para determinar todos los elementos de actuación en torno a una consigna: Schottern! (quitar piedras de las vías). En torno a ello y a no responder a la violencia policial con violencia se articuló toda la estrategia a seguir.

Dentro de una carpa como de circo se celebraban asambleas de delegados y asambleas generales (a veces totalmente abarrotadas con varios cientos de participantes y con gente por fuera que ya no cabía), donde se debatía de forma totalmente democrática sobre los pasos a seguir y cómo hacerlos. En el mismo campamento/pueblo, aunque en cierta forma rústica, todo estaba bien organizado: comidas de distinto tipo dispuestas tanto por gente friqui/autonoma, como por los lugareños, carpa de infos, servicios, fuegos para aplacar el frio… Por otra parte, cada grupo o colectivo se reúne y habla diariamente (en el desayuno colectivo y antes de ir a dormir si ello es posible) sobre las acciones a seguir y los preparativos y necesaria organización de todos los elementos posibles.

Después de haber descrito lo anterior -para ubicar un poco las cosas- quiero entrar en lo que me parece lo más importante de la historia, y que se situaría en el domingo 7 de Noviembre, día de la mayoría de acciones y sobre todo a la que nuestro campamento concernía: Schottern! (quitar todas las piedras posibles de las vías).

Habíamos quedado todos los colectivos implicados en la acción a las 6 de la mañana en el campamento para de ahí partir hacia ciertos lugares de las vías para llevar a cabo las acciones. Por mi parte la sorpresa fue mayúscula pues no pensaba que iba a venir tantísima gente y además era bastante escéptico en cuanto a la acción (en tanto yo era al fin y al cabo un visitante allí y que no sabía nada de todo el proceso de preparación); el caso es que empezaron a salir/desfilar gentes del campamento y yo no daba crédito a lo que veía; nunca pensé que de allí pudieran salir más de 2.000 activistas y además se informó que otros tantos habían salido de otra zona hacia la otra parte de las vías. Hicimos un recorrido de alrededor de una hora hasta llegar a las cercanías de las vias. Allí nos esperaban los escuadrones especiales de la policía que nos recibieron con bomba de gases lacrimógenos y a golpes de porras y nos hicieron retroceder. Después de esto hubo reunión de delegados para ver cómo seguir y se decidió mejorar la estrategia abriendo los ataques a las vías para impedir que nos redujeran en un punto. De nuevo se intentó y de nuevo -aunque ya algo mejor por nuestra parte- fuimos rechazados. De nuevo hubo reunión, y se decidió volver camino del campamento por ver que se podía hacer desde allí. En el camino nos fuimos encontrando los diversos grupos dispersos (en verdad nos reencontramos prácticamente todos) y se decidió atacar en otro punto donde al parecer las fuerzas policiales no eran tan abundantes. Así es como al fin se dio la circunstancia favorable que se pretendía y se buscaba: atacando masivamente desde distintos puntos y en forma variable, cambiante, se conseguía llegar a las vías y por momentos quitar las piedras sobre las que van las traviesas que sostienen a los raíles impidiendo así el paso de tren Castor de los residuos radiactivos.

En muchos puntos de los raíles, a pesar de los gases y las porras de la policía que aún empleándose a fondo no podían frenar el entusiasmo y la valentía de unas huestes (la mayoría sumamente jóvenes y principiantes en lo político) que más parecían indios comanches (aunque sin violencia) que chic@s de universidad o instituto. Aquí, en este punto es donde por mi parte recibí una especie de shock positivo al ver las posibilidades presentes y sobre todo futuras de las luchas anticapitalistas, de las luchas por la realización de otro mundo más allá del capital. Las mismas caras de los agentes policiales es su mayoría eran un poema: no daban crédito a lo que estaban enfrentando y reprimiendo, gente joven que podrían ser sus propios hijos y que a pesar de los palos y gases no cejaban de volver y volver y volver sin treguas ni cansancios a intentar algo en que ponían la vida: detener el tren radioactivo. Al final se consiguió liberar de piedras un trayecto de unos 150 metros, con lo cual se logró paralizar el tren hasta que viniese una máquina especial para poner de nuevo las piedras en su sitio: al final grandísimo éxito de la acción, pues se consiguió retrasar la llegada del tren.

También quisiera anotar algo que me sucedió a mí personalmente  y para lo cual apenas encuentro explicación: yo me encontraba ya de toda la mañana muy cansado, pues no había casi dormido, y el cansancio se fue agudizando. Así que en el largo trayecto (así me lo pareció) hacia el último intento de llegar a las vías me encontraba tan cansado que apenas si podía seguir el paso de los demás e iba pensando que cuando llegásemos lo único que podía hacer era sentarme allí algo alejado de los últimos intentos (que me parecían destinados al fracaso) de lograr el objetivo. Sin embargo algo sucedió que hizo cambiar totalmente mi cuerpo, mi cansancio, mis cincuenta y muchos años y mis pensamientos negativos: de pronto al observar cómo esos jóvenes hacían frente a la represión policial, al ver cómo a pesar de los golpes, el miedo, los sprays de gases, a pesar de todo volvían y volvían una y otra vez a intentarlo, a moverse, a correr hacía otros lugares y creando con ello espacios por donde entrar a las vías; al ver ese entusiasmo, ese espíritu de entrega, de valor, no pude menos que unirme a ellos con fuerzas y energías que no sé de donde salieron y así me mantuve corriendo e intentando ya fuera quitar piedras o proteger de los polis a los que lo hacían y ello durante alrededor de un par de horas que duró la acción (creería, pues la noción del tiempo queda fuera en tales circunstancias). Aquí tal vez podría hablarse de la suma importancia de la subjetividad, de cómo ésta es capaz de transformar las circunstancias objetivas. De esto creo que sabe más que nadie la gente joven que cree en el valor de sus ideas, sentimientos, por encima de cualquier “realidad” u “objetividad”. Otra cosa que me sorprendió muy positivamente fue el comportamiento de la gente autónoma: yo tenía (seguramente aún tengo) el prejuicio de que “se pasan” continuamente en las manis, en las acciones, y con ello estropean, torpedean las luchas. De ahí mi agradable, alegre sorpresa al verlos los más activos, los más valientes y experimentados (con ardor y pasión militante y al mismo tiempo con esa serenidad y frialdad que hace falta en tales momentos), en las primeras líneas, organizando los avances, las retiradas, la búsqueda de otros lugares por donde entrar, y animando continuamente a los más indecisos (como era mi caso) a entrar en las vias; en fin, siento aún una cierta vergüenza ante ellos y una admiración y simpatía que difícilmente podrán desparecer: en mi caso (al menos esos que estuvieron allí) han cambiado el pensamiento que tenía sobre ellos.

Bueno. En principio os mando esto porque me parece lo más importante que viví en esas jornadas. Pero me gustaría seguir contando pues hay otros muchos elementos que habría también que resaltar en estas movilizaciones: sentadas de miles de activistas en los raíles retrasando con ello la llegada del Castor (tren nuclear) en varias jornadas; concentración/mani de 50.000 personas (impresionante las riadas de gente que no terminaban de desfilar por los diferentes caminos y campos); las acciones de alrededor de 800 campesinos con tractores cortando con multitud de acciones las vías de tránsito y suministro de los 25.000 policías que ocupaban (aquello se sentía/vivía cual tierra ocupada por tropas extranjeras); también resaltar las acciones de grupos como Greenpeace y otros colgándose de puentes, encadenándose a las vias, etc, etc. En fin, una infinidad de acciones de diferentes tipos que no se veían contrarias las unas con las otras sino complementarias y solidarias; un espíritu social y político de estar tod@s en lo mismo incluyendo las diferencias todas, múltiples; un espíritu de una causa común, de lo común como principio fundamental de la lucha, de las resistencias, de la posibilidad, para poder tener posibilidades, de hacer una política de la gente, de la gran amplitud de gente insatisfecha con la situación, tanto local como global, en que nos encontramos. Creo que Gorleben es un grandísimo ejemplo de cómo hacer una política de tod@s y para tod@s. Seguramente hay que haber estado allí para verlo, y el contar nunca pueda sustituir ese verlo/sentirlo. Pero seguramente, también, algo que hace, algo que ayuda a entender. Los videos que mandé dicen algo, pero en verdad nada que ver con la amplísima realidad allí vivida.

El éxito de estas movilizaciones está haciendo pensar a los poderes dominantes en desistir en la construcción de un cementerio nuclear permanente en ese lugar, en Gorleben. Las experiencias exitosas son las que más ayudan a hacer avanzar y ampliar las luchas contra el capital.

Os mando esto sin apenas corregir pues me parece que así, con esas imperfecciones, tal vez se manifiesta mejor lo allí vivido, lo difícil de decir de unas tales experiencias tan múltiples y por ello tan sumamente difíciles de condensar, concentrar; concluir en cualquier fórmula única, verdadera, perfecta…

Salud

Pepe D.

VIDEOS
 
SpiegelTV:
http://www.youtube.com/watch?v=4M6e86uvYbk
http://www.youtube.com/watch?v=4M6e86uvYbk
http://www.youtube.com/watch?v=9HTxljJ7TDs&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=9HTxljJ7TDs&feature=related
http://www.spiegel.de/video/video-1093157.html
http://www.spiegel.de/video/video-1093202.html#oas.videobelegung=news
http://www.youtube.com/watch?v=qmPgXKw7gUw
 
und ein schöner beitrag von leftvision: http://www.youtube.com/watch?v=mcrinl3iYl0

und ein interview zum schottern mit chr. kleine auf phoenix: http://www.youtube.com/watch?v=9WXmz63fNn8

Video von Graswurzel TV http://www.graswurzel.tv/v136.html

Videobericht von Deutscher Welle TV: http://www.dw-world.de/popups/popup_single_mediaplayer/0,,6200267_type_video_struct_12321_contentId_6201242,00.html

Videosammlung vom NDR: http://www.ndr.de/regional/nieder sachsen/castorproteste101.html

ZDF-Video: http://www.youtube.com/watch?v=zoFVpGXXt9g&feature=player_embedded#!
 
BILDER
http://www.flickr.com/photos/boeseraltermannberlin/sets/72157625340931176/show/ 

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Grecia, el paradigma de la democracia representativa

17 noviembre, 2010
En los últimos días, los medios de comunicación han llenado páginas y artículos hablando de la importancia de las elecciones a las que se enfrentaba el gobierno de Yorgos Papandreu, pues en ellas se vería plasmado el claro rechazo social de los ciudadanos griegos al plan de ajuste planteado por el Fondo Monetario Internacional, y acatado sin objeciones por el gobierno socialdemócrata del PASOK. Irónicamente, se ha hablado del alcance y la trascendencia que pueden tener estos comicios en el sistema político griego, pese a que las reformas económicas que se han producido en los últimos años en el país, principales causantes del clima de inestabilidad social que vive Grecia, nunca han precisado del apoyo electoral ni se han sometido a las decisiones del proceso democrático. La única conclusión posible y lógica de este hecho, es que las elecciones se tratan de una mera comparsa, un teatro donde la democracia es su principal ausente, y las cúpulas partidistas son su único elemento activo.
 
Era tal la repercusión que se pretendió dar a las elecciones municipales del 7 de noviembre, que en una desesperada llamada a la participación horas antes del comienzo de las votaciones, el mismísimo Papandreu abrió la puerta a las elecciones anticipadas en caso de descalabro electoral de su partido. Pese a que su palabrería social le impulsara a ganar los pasados comicios legislativos en octubre de 2009 con una ventaja del 10.5% sobre los conservadores, tras estas elecciones, su ventaja únicamente oscila entre el 2.5% y el 3% según la propia prensa griega. Es el resultado de no practicar lo que su oratoria decía, y de someterse de forma absoluta al dictado del FMI y los mercados, entes totalmente antidemocráticos y regidos por y para los estratos sociales dominantes de la sociedad. El PASOK, con su retórica oportunista, pudo imponerse una vez en las elecciones. Pero resulta que la gente no es tan tonta como los políticos creen, y han visto lo que se esconde tras la máscara socialista que usa Papandreu, que no es más que la misma política neoliberal salvaje de la oposición de Nueva Democracia, la misma política que ha conducido a Grecia a la situación insostenible en la que se encuentra. Los dos partidos tienen más símiles que diferencias entre ellos. Lo cierto es que la  increíble semejanza con el caso español da bastante desasosiego.
 
Aún así, la mass media se apresuró a informar de la forma que mejor sabe, es decir, rápidamente y sin profundizar en el tema ni en el contexto, repitiendo en más de una ocasión los teletipos de la Agencia EFE como es el caso del periódico ABC. Rápidamente se supo que el PASOK resistía en 7 de las 13 regiones adminstrativas, y con ello evitaba el trámite de convocar nuevas elecciones. Pero la prensa se equivocó en lo referente al claro vencedor de los comicios, y que tuvo unos máximos históricos: La abstención, que se impuso con un 40%, con un éxito rotundo en ciudades como Atenas (58%) o Salónica (46.9%). El descrédito ante los grupos políticos es generalizado, y la población griega cada vez está más concienciada acerca de que el problema no existe en lo referente a los representantes, si no al propio sistema representativo. Aún es pronto para estudiar las consecuencias que pueda tener este proceso que empezó ya hace mucho tiempo, pero su desenlace es insospechado.
 
Solamente una cosa es cierta, y podemos estar totalmente seguros de ella: Únicamente mediante la socialización del poder, de todo poder, se podrá hablar de auténtica legitimidad popular. Y para ello son obstáculo tanto los partidos burgueses como los vanguardistas que pretenden acaparar algo tan heterogéneo como es el proletariado, para convertirse en su única voz y representante, y que aspiran a imponerse por encima de las masas, en vez de darles el auténtico protagonismo.
En estos tiempos de crisis mundial, es más necesario que nunca convertirnos en los verdaderos portavoces de nuestra vida, de empezar, mediante la socialización de todo lo que nos rodea, una nueva forma de comprender la democracia, más allá de el paripé representativo actual: La democracia directa, la forma más radical de democracia posible, la participación más amplia de las masas. La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos, decía un antiguo lema.

No se podría plantear un análisis de la lucha de clases actual sin estudiar el caso griego con la mayor profundidad posible. En los próximos meses intentaré ubicar el clima social  de Grecia en un contexto mucho más complejo, con la trayectoria completa que ha seguido, y el ejemplo que ha calado en demás países de Europa, como Francia recientemente, o Irlanda en un futuro muy cercano. Pero si nos centramos en los hechos más inmediatos y concretos, podremos hacernos una idea de a qué nos referimos cuando hablamos del panorama griego.